La televisión tiene los días contados

La televisión tal y como la conocemos hoy día con sus contraprogramaciones, sus interrupciones publicitarias o sus cambios de horarios tiene los días contados. Y así lo ha afirmado Bill Gates diciendo que la televión actual morirá dentro de 5 años. Pasando a una televisión por Internet en la que el usuario elige qué quiere ver y cuando, sin pausas ni interrupciones publicitarias.

De hecho por todos es sabido que Internet ha reducido el número de horas que solíamos pasar delante de la caja tonta. Ya sea por el Telemule, esto es, ver series o películas bajadas de la Red. O la popularidad que han alcazado sitios como YouTube, donde algunas cadenas de televisión como Antena 3, la BBC o la CBS cuentan ya con su canal propio. (Y todo esto sin terner en cuenta el tiempo que se está navegando, chateando, etc.)

Pero el futuro se nos presenta mucho más tentador con todos los proveedores de acceso a Internet desarrollando su propia televisión digital sobre Internet (como por ejemplo, imagenio de Telefónica o Jazztelia TV de Jazztel) gracias al aumento de las conexiones de banda ancha y su cada vez mayor velocidad. Y al desarrollo de varias plataformas de distribución de contenidos audiovisuales como Joost o Miro, ambas aún en fase beta.

Joost, antes conocido como The Venice Project, viene de la mano de Niklas Zennström y Janus Friis, los creadores de KaZaA y Skype. Se trata de una nueva y revolucionaria manera de ver la televisión de forma gratuita a través de Internet basandose en la tecnología P2P.

En cuanto a Miro es el nombre de la versión final de Democracy, una plataforma de código abierto para ver la televisión online de forma libre y gratuita a través de un agregador RSS de canales de vídeo.

Miro nos permite crear nuestra propia televisión a través de canales RSS mientras que Joost nos provee de canales que podemos visualizar a nuestro antojo. A priori Miro está más enfocada a las necesidades del usuario, pero posiblemente Joost se llevará el gato al agua ya que puede rentabilizar el servicio tanto en beneficio de los usuarios como en el de los proveedores de contenidos.

Por otra parte, la cada vez mayor convergencia entre el ordenador y el televisor no hacen más que reforzar la supuesta hipotesis del final de la televisión actual, como así lo demuestra la popularidad alcazada por los Media Center y todo lo que ha dado que hablar el cada vez más cercano Apple TV. Por lo que la caja tonta va a dejar de serlo pronto.