Las contraseñas más comunes

En mi infancia cuando a alguien se le preguntaba por una contraseña para algo a uno lo primero que se le venía a la cabeza casi siempre era la palabra danone, una de las contraseñas más habituales hace unos años. Ahora en pleno siglo XXI en un mundo lleno de contraseñas para todo, muchas más de las que nunca hubiéramos imaginado, los internautas solemos utilizar normalmente las mismas contraseñas para todo, ya sea para la cuenta de correo electrónico, para acceder a nuestro banco online, etc. según se desprende de un estudio realizado por la revista PC Magazine (vía baquia).

Este mismo informe recoge las 10 contraseñas más habituales por los internautas (de habla inglesa mayoritariamente), que sorprende que sean mucho más sencillas de lo que se recomienda:

  1. password
  2. 123456
  3. qwerty
  4. abc123
  5. letmein
  6. monkey
  7. myspace1
  8. password1
  9. blink182
  10. (el propio nombre del usuario)

Ya se sabe que la mejor contraseña es la que es fácil de recordar por uno mismo y difícil de adivinar por los demás. Algo que no cumplen las contraseñas anteriores. Además el principal problema de utilizar la misma contraseña para todo es que si alguien la averigua va a poder tener acceso a todas nuestras cuentas y servicios. Esto se puede evitar aplicando una simple regla que te permita generar múltiples contraseñas únicas y fáciles de recordar. Una muestra de ellos es elegir una contraseña base a la que aplicarle una sencilla regla relacionada con el nombre de la cuenta. Así por ejemplo, puedes utilizar tu contraseña base seguida de la primera vocal y la primera consonante del nombre del servicio. Esto es, supongamos que la contraseña base es “danone”, entonces la contraseña para Google sería danoneog y para Hotmail sería danoneoh. El único inconveniente es que a veces nos podemos encontrar con contraseñas que deben cumplir unos determinados requisitos que pueden entrar en conflicto con nuestra contraseña, como puede ser el caso de contraseñas sólo numéricas. Pero como dice el refrán, la excepción confirma la regla.