Los avisos de confidencialidad en los correos electrónicos

¿A quién no le ha molestado en más de una ocasión esas parrafadas que aparecen al pie de la mayoría de los correos electrónicos corporativos?, sobre todo cuando el mensaje se incluye en un hilo de conversación con múltiples respuestas y resulta que los disclaimers acaban ocupando mucho más que lo verdaderamente interesante.

Pues bien, esos avisos de confidencialidad son inútiles y jurídicamente cómicos según Javier Muñoz, abogado de iAbogado.com (vía Enrique Dans). Primero, “el remitente no puede establecer unilateralmente, y sin la conformidad del destinatario, condiciones que obliguen a éste a hacer o dejar de hacer tal cosa”. Y segundo, decir que “este mensaje va dirigido, de manera exclusiva, a su destinatario” es una repetición inútil, salvo que alguien demuestre que se puede dirigir un mensaje a alguien que no es su destinatario. Además, ¿por qué no existe el equivalente en papel?