¿Hacia quién dirigir nuestros productos?

Interesante reflexión de Seth’s Godin sobre si debemos hacer productos dirigidos a la gente que normalmente compra nuestros productos o, por el contrario, deberíamos hacer productos dirigidos a la gente que raramente los compra.

La principal ventaja de la primera opción es que se trata de gente devota con cierta predisposición inicial. Mientras que con la segunda opción nos dirigimos a un público mayor. Esto hace que en la mayoría de ocasiones no sea nada fácil decidir.

Así, por ejemplo, el Código DaVinci se convirtió en el libro más vendido de la década porque fue comprado por gente que no suele comprar libros. Mientras que por otro lado tenemos multitud de autores de éxito que sólo escriben libros para gente que compra muchos libros.

¿Qué te parece este dilema?