Trabajando en la nube

Nube Mientras Microsoft está centrada en sacar lo antes posible Windows 7 tras el estrepitoso fracaso de Windows Vista a nuestro alrededor vemos que los tiros van por otra parte. Microsoft parece reaccionar rápidamente ante lo que se nos  viene encima, el denominado cloud computing, que consiste básicamente en trasladar la capacidad de ejecución y nuestros datos desde el ordenador local a Internet. Anunciando que antes de que acabe el mes presentaran Windows Cloud, un sistema operativo diseñado para la red y destinado a ofrecer la capacidad de trabajar en la nube. Pero dicho sistema no estará enfocado a usuarios, sino a proveedores de servicio y desarrolladores, para facilitarles la creación de aplicaciones web.

Todo esto no hace más que augurar que nos deparará el futuro. Un futuro, cada vez más cercano, donde el sistema operativo perderá toda su importancia más allá de proporcionar el acceso a los recursos de la máquina y garantizar su eficiencia, estabilidad y seguridad. En su lugar, el navegador ganará toda esa importancia permitiéndonos acceder a aplicaciones y datos situados en la red y, por tanto, accesibles desde cualquier dispositivo con conexión a Internet.

Muestra de ello es también la reciente aparición de Google Chrome, el supuesto navegador desarrollado por Google. Y digo “supuesto” porque Google (conocedora de la tendencia del cloud computing) va más allá, y más que competir con el resto de navegadores ha venido a competir con Windows directamente. De esta manera Google Chrome se convierte en el ansiado Google O.S. que quiere proclamarse como la ventana a la red y que sea donde los usuarios pasen la mayor parte del tiempo.

De ahí también la cada vez mayor proliferación de aplicaciones web 2.0, con las cuales ya podemos hacer casi de todo, desde procesadores de texto a hojas de cálculo, retoque fotográfico, etc. Google vuelve a destacar en este sentido con todas sus aplicaciones web (véase GMail, Google Docs, Picassa, Google Calendar, etc.).

Además todo esto se está viendo favorecido por la cada vez mayor conectividad y su abaratamiento, así como el gran desarrollo de la ultraportabilidad gracias al auge de los netbooks, tipo Asus EeePC, y de los smartphones, tipo iPhone y el recientemente estrenado G1 (Google vuelve a estar presente con su Android).

De esta manera cada vez es menos necesario estar ligados a una máquina donde tenemos instalados nuestro programas y guardados nuestros datos, sino que cada vez más todos esos datos (documentos, fotos, vídeos, etc.) y nuestras aplicaciones podrán ser accedidas desde cualquier lugar con cualquier máquina con conexión a Internet.