Ceguera a los banners

¿Quién recuerda la última vez que hizo click en un banner? Es más, ¿quién recuerda la última vez que vio un banner? Ya sé que estamos expuestos a miles de ellos a lo largo del día, pero ¿quién les presta la más mínima atención? ¿quién es consciente de ellos? Esto es lo que se conoce como ceguera a los banners, un fenómeno causado por mecanismos psicológicos que nos llevan a insensibilizarnos de los mismos.

Los banners tienen un formato muy característico y casi siempre se colocan en la misma posición en la página, lo que hace que sean fácilmente identificables. Además carecen de contenidos útiles y de interés, lo que contribuye a que los usuarios aprendan pronto a no prestarles atención y descartarlos independientemente de su contenido. En cierta manera el usuario aprende a discriminar la información útil (contenido real del sitio) del contenido de poca utilidad (banners generalmente).

Pero este proceso de ceguera requiere de un período de aprendizaje. De manera que los banners siguen siendo efectivos para los usuarios noveles, que no cuentan con la suficiente experiencia navegando para desarrollar dicha insensibilización, hasta que estos aprendan a descartar la información irrelevante y se vuelvan “ciegos” a ellos.

La única solución para hacer que los banners no pasen inadvertidos es hacerlos lo más parecidos al contenido de la página, dificultando así su identificación. Pero hay que tener en cuenta que la publicidad siempre debe estar identificada como tal para distinguirse del contenido real del sitio.

(vía Microsiervos)