Indefensión aprendida

En un experimento Selingman, un psicólogo norteamericano, separó unas ratas en dos grupos. A las ratas de un grupo las metió en un recipiente profundo con agua y unos apoyos de madera, mientras que a las del otro grupo las metió en otro recipiente con agua sólo. En ambos casos, las ratas nadaban y se esforzaban para no ahogarse, siendo lógicamente las que tenían los apoyos de madera las que conseguían mantenerse a flote y evitaban ahogarse. Mientras que las que no tenían los apoyos tenían que ser sacadas del recipiente para salvarlas.

Después intercambió a las ratas de recipiente. Y curiosamente las ratas que antes había tenido los apoyos de madera, buscaban en el nuevo dichos apoyos para no ahogarse. Mientas que las otras ratas, a pesar a tener a su alcance los apoyos que le permitirían flotar, no se esfuerza porque cree que no van a ser capaces de hacerlo, fruto de su experiencia anterior.

Moraleja: Las situaciones que hemos vivido nos pueden condicionar negativamente y no permitirnos ver más allá. Es sano liberarse de los prejuicios, manteniendo el sentido común para enfrentarnos a nuevos retos.

(Vía LO LEEMOS)